| Después de un cuarto de siglo |
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| Escrito por Administrador |
| Martes, 23 de Junio de 2009 16:37 |
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Las personas que en algún momento formamos parte del grupo folclórico "Coros y Danzas de Viella" nos reunimos el mes de junio pasado. Dicen que nunca es tarde si la dicha es buena y en este caso ocurrió bastante tarde, pues nunca desde la desaparición del grupo, allá por los primeros años de la década de los ochenta del siglo pasado, nos habíamos juntado, al menos en la cantidad de esta ocasión. Pero no fue tarde como dice el refrán, porque el motivo fue más que bueno. Algunos llevábamos más de 25 años sin vemos y había muchas cosas que recordar y muchas más de las que hablar. Realmente no sé de quien partió la iniciativa, pero tampoco importa mucho. Lo primero que pensé cuando me enteré, como le ocurriría a la mayoría, fue que tenía que hacer todo lo posible para estar en esta cita y que ya tendría que habérsele ocurrido a alguno de nosotros antes. La fecha era el sábado 18 de junio, la hora las 21 :30 y el lugar el llagar de Quelo en el vecino pueblo de Tiñana, cuyo nombre tiene la misma etimología romana que el antiguo de Viella, "Nozana". Nombre relacionado por cierto con el grupo folclórico infantil que sucedió al nuestro, pues se denominaba "Virgen de Nozana". Antes de pasar a relatar los detalles del entrañable encuentro y a modo de breve introducción, permitidme indicar algunas cuestiones relativas al grupo, a título informativo para muchas personas que puedan desconocerlas o no recordarlas. El grupo Coros y Danzas de Viella del que estamos hablando, se formó, si no recuerdo mal, en la segunda mitad de la década de los setenta del siglo XX (¿ 1977?), aunque tiene su antecedente en una agrupación con la misma denominación creada unos veinte años antes. La profesora que nos enseño las diferentes danzas y con la que ensayábamos para perfeccionarlas era Maribel Blanco del grupo gijonés "Jovellanos". Ello tenía lugar habitualmente en el salón de la Casa Rectoral todos los Jueves y sábados por espacio de dos horas, creo que entre las ocho y las diez de la noche. Cuando el tiempo lo permitía, sobre todo en verano, los ensayos los realizábamos fuera en el campo de la iglesia. Las salidas para realizar actuaciones tenían lugar sobre todo los fines de semana. Normalmente íbamos en autocar y habitualmente éste siempre era uno de autos Curín del entrañable Antonio, que llegó a convertirse casi en un miembro más del grupo. ¡Aquello sí que era tener afición!, porque con lo que te pagaban en cada actuación apenas te daba para cubrir gastos, en algunos casos hasta ibas sólo por un bocadillo y un refresco. Con el esfuerzo que exigían los ensayos y el calor que se pasaba en las actuaciones veraniegas!, que eran la mayoría .... ¡Aquello si que era una actividad física fuerte!, no hacía falta hacer deporte como hoy para mantener a raya los kilos de más. De entre las numerosas salidas que hicimos destaca la participación en el programa Gente Joven de TVE 1 el 26 de febrero de 1981 y en el que creo recordar que quedamos en tercer lugar como ya se indicó en un articulo del "libru de les fiestes" de 2003. En cuanto a lo que nosotros denominábamos instrumentistas ("gaiteru y tamboriteru"), no siempre iban los mismos y no siempre ensayábamos con ellos, pero uno de los que más salieron con nosotros de gaiteros fue Pepe Blanco, el padre de Maribel nuestra maestra, acompañado al tambor del entrañable Viña y Vicente "el Pravianu", que de aquella empezaba. Además de estas actuaciones propias de cualquier grupo folclórico también se realizaron otras como la puesta a punto y representación de una obra de teatro asturiano, concretamente la titulada "Unxuciu faltes", que llegamos a representar en la plaza del paragües de Oviedo con gran éxito. También se colaboró muy activamente en la realización y puesta en escena de una carroza para el desfile de las fiestas de los Güevos Pintas de Pola de Siero durante varios años, con "Sebio" como máximo impulsor y entusiasta de las mismas. Consiguiendo premio en más de una ocasión y al menos en una el primero, con representaciones como "El Samartín", "El Molín de Matas" o "La Pandorga. Un último dato a destacar es la alta proporción de mozos que siempre tuvimos, en comparación con otros grupos con los que coincidíamos, la mayoría de los cuales siempre tenían problemas para completar un mínimo de parejas para ejecutar las danzas por falta de mozos. La razón igual hay que buscarla en la capacidad de atracción ("guapura") de "les moces" de Viella, pues de Lugones y hasta de Oviedo tuvimos componentes del género masculino. Bueno, pues llegó el día ya señalado y una parte de los asistentes nos reunimos, como cuando partíamos para cualquier actuación de entonces, en el campo de la iglesia para subimos al autocar que se puso para los que lo quisieran utilizar, por supuesto del antiguo "Curin" (porque después de tantos años hasta cambió de nombre), con hora de salida 20:30. Con algunas diferencias, en este caso no íbamos vestidos con el traje regional y la mayoría llevábamos a nuestras correspondientes parejas. Allí estaba también Antonio, como en los viejos tiempos, pero no a los mandos del autocar. El viajar de esta manera tenía dos alicientes, por un lado el ir todos juntos y de la misma forma que lo hacíamos casi siempre cuando actuábamos y por otro el más práctico de evitar problemas con los controles de alcoholemia de la Guardia Civil. Ya desde un principio, delante de la iglesia a la espera de partir, se establecieron entrañables encuentros y conversaciones entre los presentes con saludos y presentaciones de los acompañantes. Caras de asombro ante los cambios en muchos de nosotros tras el largo tiempo transcurrido, sobre todo en los que llevaban más tiempo sin verse, daban paso a afectuosos saludos tras los cuales se establecían amenas conversaciones donde el compañerismo y la camaradería constituían la nota dominante. Las fotografías, recortes de prensa, guión de obra teatral ya indicada y sobretodo la cinta de vídeo de la actuación en TVE 1 que yo llevé, fueron la excusa para recordar viejos tiempos, para reconocerse en las instantáneas y para ver con nostalgia el tiempo que se fue y lo jóvenes que entonces éramos todos. El trayecto se hizo muy breve por lo corto que es en si y por 10 mucho de lo que había que hablar. En el "llagar" de Tiñana ya se encontraba esperando otra pequeña parte de los asistentes y muy poco después llegó el grueso de los que faltaban que se desplazaron por su cuenta, aunque alguno llegó aún un poco más tarde; pero estos yo creo que ya no salieron en las que podríamos llamar fotos oficiales que se hicieron y que ilustran este escrito. En total pasábamos de sesenta. Se produjeron algunas bajas por lo difícil que es encontrar una fecha que venga bien a todos. Se echo en falta, sobre todo, a Maribel que excusó su ausencia por razones justificadas. Antes de pasar al interior, más saludos y presentaciones con los que fueron directamente al "llagar" y charlas entre todos. Y ya sin más dilación, porque el tiempo y sobre todo el estomago apremiaban, pasamos dentro para dar cuenta de las viandas que nos tenían preparadas; más o menos lo habitual de una "espicha" actual, con el añadido de música al final, pero agarrao". A estas alturas de la reunión ya todos sabían que había un vídeo con la actuación en Gente Joven y aguardaban con ansia el momento de su emisión, lo cual tuvo lugar a los postres. La expectación era muy grande por verse en la pequeña pantalla y nunca mejor dicho por lo de pequeña, porque la televisión que trajo el responsable del local, puesto que allí no tenían, casi no podía ser más pequeña. Hasta alguno comentamos que iba a tener que ser visto por turnos. Pero eran tantas las ganas de verlo, porque ninguno lo había vuelto a ver desde su primera y última emisión por TVE1 en 1981, que el inconveniente se consideró un mal menor, y la totalidad de los asistentes, junto con alguno de los camareros, nos arremolinamos como pudimos en tomo al televisor. A alguno le parecía tanto el tiempo transcurrido que dudaba que las imágenes ya fueran en color. Pero nada más comenzar a emitirlas dichas dudas se disiparon, porque pronto aparecieron los llamativos colores de nuestra indumentaria. La gente explotó de júbilo y el griterío era tan alto que aunque el volumen de la TV estaba a tope apenas se oía. Todos los que salían nos reconocimos, incluso a alguno de los acompañantes. Para resumirlo con una palabra la misión causo furor. Después se pasó a la última parte donde tomando una copa la gente seguimos charlando, ahora con mayor dificultad por la música que ponía el pinchadiscos, o bailando alegremente. Así hasta las 2:30 h. de la madrugada que tenia fijada la salida el autocar y vuelta de regreso a casa, despidiéndonos hasta el próximo encuentro que esperemos no tarde tanto en producirse. ![]() L. Miguel Gonzáles Blanco (2005) |
| Última actualización el Miércoles, 01 de Julio de 2009 16:51 |
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